viernes, 18 de enero de 2008

Los Estilos de Cervezas de "El Viejo Hobbit"

Pale Ale : Cerveza, cuya receta se inspira en las Bitters Británicas. Está elaborada con un 80% malta pálida y 20% de otras maltas doradas que otorgan un color ámbar intenso. Se caracteriza por su suavidad y ligereza, sin que esto implique la falta de carácter; pues este está dado por el perfume y el sabor largo que nos deja el lúpulo presente en una dosis moderada (pero no casi inexistente como ocurre en muchas cervezas industriales). Por lo tanto nuestra Pale Ale es una cerveza refrescante y sutil. En fin, como dijo El Hobbit Gordo Bolger: ¡Tomate una pinta de Pale Ale y pedirás otra!

Red Ale: Ale Roja elaborada con 87% de malta pálida, 3 % de cebada tostada y 10 % de malta caramelo. Este ultimo ingrediente le otorga a nuestra Red Ale una tonalidad rojiza intensa y un sabor levemente dulce producido por la caramelización de los azucares en el proceso realizado en la maltería. Por otra parte la cebada tostada le da un leve sabor a quemado. El lúpulo está presente en el amargor balanceando las notas dulces de la malta caramelo, pero no en el aroma. Como dijo Olo Brandebur ¡Que buena está la colorada!

Stout: Cerveza Negra elaborada con un 80% de malta pálida, un 10 % de malta caramelo, un 10% de otras maltas oscuras y un toque de avena arrollada. Dada la gran variedad de malta que contiene la receta de la Cerveza Negra apreciáremos al degustarla una gran complejidad de sabores, destacandose particularmente el tostado de las maltas oscuras. En la Stout el lúpulo se encuentra en una mayor dosis, produciendo un amargor más contundente, pero muy apreciado por quienes buscan este sabor intenso. En fín como dijo Bilbo Bólsón: Si quieres combatir con un dragón, tomate unas cuantas pintas de Stout de El Viejo Hobbit... una cerveza fuerte para hobbits fuertes.
Dry Stout: Cerveza Negra, inspirada en las típicas cervezas oscuras irlandesas, elaborada con un 80% de malta pálida, un 20% de otros insumos como Cebada Tostada, Cebada perlada y Avena Arrollada. La Dry Stout tiene un cuerpo más leve que su prima-hermana, un sabor a café contundente, y una sequedad apetitosa. La Dry Stout de El Viejo Hobbit resalta sus cualidades siendo carbonatada con nitrógeno, lo que le otorga una espuma cremosa y densa; pero también suavidad en la boca. Como dijo Gandalf ¡Cuando tomo esta cerveza me relamo los bigotes!

viernes, 11 de enero de 2008

Homenaje a Juancito de Vega


Corría el año 1996, nosotros recién comenzábamos con El Viejo Hobbit , pero la vida ya transcurría rápido ; teníamos dos hijos y uno en camino. Estábamos llenos de ilusiones, nuestro negocio era insipiente. El esfuerzo era enorme y la cosecha incierta. Sin embargo muchas personas nos ayudaron, incluso algunas que ni siquiera nos conocían. Una de esas personas fue Juan de Vega.Como él dijo: ¡Siempre que necesité una mano alguien me la dió, por eso los voy ayudar! Juan pertenece a la tercera generación de la familia de productores de quesos y leche, que fueron fundadores de la empresa “El Amanecer”. Juan es sin duda uno de los referentes en la República Argentina en lo que a producción de Quesos de alta calidad se refiere. Dicen que por sus venas corría leche en lugar de sangre, porque desde chico siempre estuvo en un tambo y quesería. Tuvo muchos altibajos económicos, pero siempre fue un gran maestro en lo suyo. Desde 1991, con sus hijos Juan Pedro, Matías y Carolina; y su mujer Mirta, en el parque industrial de Tandil, produce los mejores quesos artesanales de esta cuenca lechera serrana, que es decir los mejores quesos que demanda el mercado internacional. Sin embargo hablar de Juan de Vega limitándolo al mundo lácteo es una injusticia con su personalidad inefable. Siempre nos demostró una honestidad incuestionable, un amor enorme por los suyos y al trabajo, pero sobre todas las cosas lo que más extrañaremos de él es el buen humor. Salvo cuando se enojaba, siempre estaba dispuesto a la broma que nos hacía reír a todos. Siempre estuvimos orgullosos de trabajar con los quesos de Produlac, reconocemos que la calidad de nuestras Fondues, y Tablas se basa en la excelencia de los productos de la empresa de Juan de Vega, ya que el 80% de los quesos que utilizamos en El Viejo Hobbit provienen de la misma. Por lo tanto seguirá siendo un honor seguir trabajando con la familia de Vega, y recordar a Juan. Su aporte comercial a nuestro negocio fue enorme, pero su legado humano aun mayor. Sólo cabe decir: ¡Juan de Vega... Gran Amigo, Gran Maestro Quesero!

jueves, 10 de enero de 2008

El Trago del Dragón



Aquellos que hayan incursionado en la literatura de Tolkien y leído su cuentos “Egidio El Grajero de Ham”, seguramente recuerdan a Chrysophilax. Egidio y el dragón si bien no comienzan la historia muy amistosamente que digamos, al cabo de varias páginas se convierten en buenos amigos, Chrysophilax, en Dragón Manso y Egidio deviene de simple aldeano a andante caballero. Una historia que vale la pena para quien gusta de los libros de aventuras. Por ello El Viejo Hobbit bautizó con el nombre del Dragón que dormía sobre un incalculable tesoro a un trago. Puede degustarlo en nuestra casa o hacerlo en casa como describimos a continuación:
Ingredientes:


1 medida de Ron.


1 botella de Stout El Viejo Hobbit.


2 o 3 cucharadas de leche condensada.


1 poco de hielo picado.


Ponga la cerveza en la coctelera junto con el ron y agregue la leche condensada y luego el hielo. Bata hasta obtener una mezcla homogénea. Si no posee coctelera utilice un vaso grande y una cuchara para revolver. A continuación beba y se sentirá como un dragón.

¿Como Maridar la Cerveza?

La Opinion de nuestro Amigo Olo Brandebur



El mundo gourmet está poblado de palabras y sentencias que se repiten no siempre con buen fundamento. Dado que soy un robusto y petiso Hobbit, juro por los rulos de mis pies cabelludos que la palabra “maridaje” no es muy bonita, creo que ni Tolkien ni Borges hubieran inventado tal neologismo. Sin embargo, debo reconocer que a pesar de ser poco poética, esta palabra es efectiva para describir la armonía de combinar una bebida espirituosa con algunas vituallas. Generalmente se emplea para referirse a la combinación del vino con la comida, pero como también hay una cerveza para cada ocasión; bien podemos andar celebrando uniones conyugales entre las infinitas variedades de cerveza y un amplio espectro de manjares. Claro que andar por la vida cuestionando si tal o cual matrimonio es bueno o malo es algo que puede resultar gallareta en lugar de pato. Recuerdo el caso de la hija mayor de los Cinatiesa que se casó con el menor de los Cortinilla. Todos los hobbits decían en las tabernas, que ella era muy gorda y él muy flaco y haragán, pero ahí te vez, tuvieron catorce hijos y se los ve muy felices. Bueno, bueno ya! Volvamos a las relaciones maritales entre Cervezas y alimentos sustanciosos. Como en las parejas humanas podemos decir que el maridaje va en gustos, por lo tanto todo lo que se pueda decir no es una regla inamovible sino más bien una guía que debemos adaptar a nuestros humildes pareceres.Hablar de Cerveza es ingresar en un mundo casi infinito de variedades por lo que sólo hablaremos de algunas. En lo que respecta a la comida solo haremos referencia a los quesos, embutidos y repostería que sirven mis buenos amigos Geraldine y Juan Pablo en El Viejo Hobbit. Cuando celebramos el santo matrimonio debemos intentar que los sabores de la cerveza no sobresalgan con respecto a la comida, y viceversa. Debemos buscar un equilibrio entre aromas y sabores. Los platos en que dominan los ácidos o picantes maridan perfectamente con la Pale Ale del Viejo Hobbit quien refresca al paladar agobiado de sabores contundentes. Por lo tanto la Pale Ale es un acompañamiento perfecto para los quesos como el Fontina, emmental o saborizados con ají o pimienta. Sin embargo este estilo no entra en discordancia con los quesos más suaves como el gouda, el estilo referido despeja el paladar saturado por el alto tenor graso de este queso. Los ahumados y embutidos encuentran en la cerveza el contrapunto perfecto. Esto explica el maridaje de la cerveza, con salamines, jamones y las salchichas ahumadas. En este punto podríamos mantenernos firmes junto a la Pale Ale o aventurarnos con las notas dulces y final largo del lúpulo de la Red Ale de “El Viejo Hobbit” que atenúa el impacto del sabor ahumado con su amargor. La Stout de “El Viejo Hobbit” yo la combinaría con cualquiera de las tablas, fondues, sandwiches que allí se sirven, sin preocuparme por desavenencias. No obstante una de las mejores uniones es la que surge de degustarla con las Costillas de Cerdo a la Vogrig, de hecho la cerveza negra de “El Viejo Hobbit” está entre los ingredientes de este plato. La otra combinación sencillamente espectacular para la Stout se produce cuando contrae enlace con la Tortas de Geraldine, pero sobre todo con aquellas en la que el Chocolate es protagonista. Lo mismo sucede con esta cerveza oscura y la Fondue de Chocolate. El Cacao, el tostado y notas de café de las maltas oscuras combinan en una armonía perfecta. Lamentablemente no hay ostras en El Viejo Hobbit, pero podrían llevarse un par de botellitas de Stout y procurar las ostras por ahí para descubrir otras esponsales bien avenidas.
Olo Brandebur

miércoles, 15 de agosto de 2007

Tapa del Segundo Número

sábado, 11 de agosto de 2007

El Chocolate, fruto de los dioses.


Pocas cosas evocan tanto el sentido del placer como nombrar esta mágica palabra: chocolate. Ni hablar si, en vez de pensar en él, nos dejamos sucumbir ante un suave y terso bombón que se nos derrite lentamente en la boca y provoca esa inexplicable sensación de bienestar, de calor, de aromas afrodisíacos, que nos elevan por un momento al mundo de los dioses.
Lo cierto es que el cacao es el placer más dulce, detrás de su famoso sabor se esconden numerosos secretos; desde su origen, pasando por sus cualidades beneficiosas para el corazón hasta sus propiedades nutritivas. Es una gran fuente energética y un aliado en los momentos bajos.
Al igual que el vino, contiene fenoles antioxidantes que protegen al organismo de enfermedades cardiovasculares. Estas sustancias combaten los radicales libres y retrasan los procesos de envejecimiento celular.
El consumo moderado 2 ó 3 veces a la semana, previene las enfermedades del corazón siempre y cuando la persona no sea obesa. Es el precursor de la serotonina cerebral. En el cerebro el triptófano, se transforma en serotonina, lo cual confiere al que se comió el chocolate una sensación de tranquilidad y sedación placentera.
Un poco de historia
El cacao es una fruta de origen tropical con la que se produce el chocolate. Sus orígenes probablemente sean más antiguos de lo que se puedan imaginar, ya que hay remontarse 2500 años atrás.
Según la mitología tolteca Quetzacoatl, la serpiente emplumada, dios de la felicidad pacífica y jardinero del paraíso en que vivían, enseñó a los primeros hombres a cultivar el Cacahuaquaitl, árbol de cuyas semillas tostadas y trituradas procede el chocolate.
Dioses y emperadores de nombres más o menos impronunciables se sucedieron rodeando siempre el cultivo del árbol y la cosecha de los frutos mágicos ceremoniales incluidos sacrificios humanos a cargo de los sacerdotes.
Con sus habas maduras y tostadas preparaban la bebida energética reservada al emperador, nobles y guerreros. Cuenta Bernal Díaz de Castillo, cronista de Hernán Cortés, que a Moctezuma le servían una bebida de cacao en copas de oro. Y agrega tímidamente “que decían tenía una virtud para tener trato con mujeres.”
Tal vez por eso, según el cronista citado, a falta de vino, algunos españoles comenzaron a beberla si mayor entusiasmo, descubriendo “que cuando se la ha bebido se puede viajar todo un día sin fatiga y sin tener necesidad de alimentos”. Amarga y picante, no resultó particularmente atractiva al paladar de los conquistadores. Claro, el tchocolatl, tal como lo preparaban los indígenas, se aderezaba entonces con una de las tantas variedades de nuestro familiar ajicito de la mala palabra…
Destruida Tenochtitlán en 1521 y ya instalada la joven colonia en México, las religiosas de un convento de Oxaca pusieron a punto deliciosas nuevas recetas mezclando el chocolate con azúcar, vainilla y a veces canela y anís.
A partir de entonces pasteleros de todo el mundo derrochan talento para crear especialidades sólidas, líquidas o fundentes. Porque con chocolate todo es posible.
Estamos en agosto, y Villa Gesell se viste de chocolate para tentarnos una vez más con este fruto de los dioses; más precisamente el fin de semana largo del 17 de agosto se celebra la “Fiesta Provincial del Chocolate Artesanal”, y es una buena excusa para todos los golosos que podrán sucumbir a las más cuidadas delicias en chocolate y otros dulces, además de disfrutar de espectáculos para grandes y chicos. Por supuesto que allí estará El Viejo Hobbit, participando con su stand y ofreciendo las cosas ricas de siempre y algunas novedades con las que sorprenderlos.

Receta de Fondue de Chocolate

Ingredientes para la fondue:
2 tabletas de 150 gramos de chocolate semi-amargo
2 cucharadas soperas de dulce de leche bien, pero bien, cargadas.
½ vasito de crema de leche.
Unas gotitas de whisky o ron para perfumar (si no lo desean no lo ponen)
Ingredientes para acompañar:
Frutas de estación o conserva a elección (cortadas en cuadraditos o rodajas según corresponda), vainillas, biscochuelo, obleas, y todo lo que su imaginación golosa le permita.


Preparación:
Para realizar esta receta es necesario poseer un caquelón para fondue de cobre.
Se rompen las tabletas de chocolates en trozos pequeños, y se colocan en el caquelón donde ya se puso el dulce de leche y la crema, fundir sobre la hornalla a fuego mínimo. El chocolate necesita muy poca temperatura para derretirse. Cuidado que se quema muy fácilmente. Se deja reposar pocos minutos sobre el fuego siempre vigilando y luego se comienza a revolver suavemente al principio. Cuando observamos que el chocolate ya se derrite, revolvemos con más energía hasta que liguen todos los ingredientes formando una masa homogénea y listo. En el caso de que la fondue salga muy chirla se puede agregar un poco de dulce de leche o chocolate y si es muy espesa le agregamos otro chorrito de crema.
Colocamos la fondue sobre el mechero con el fuego bien bajito y disfrutamos de ella sumergiendo los ingredientes para acompañar que previamente ya preparamos alrededor del caquelón en platitos y cazuelitas.
Aunque usted no lo crea, una excelente alternativa para acompañar la fondue de chocolate es una cerveza negra, preferentemente la Stout de “El Viejo Hobbit”. Dado que este tipo de “Ale” tiene notas que nos recuerdan al cacao.

Les presentamos nuestra India Pale Ale


Desde que comenzamos a hacer cerveza en el año 2002, en
El Viejo Hobbit siempre realizamos tres estilos de cerveza, a saber Pale Ale, Red Ale y Stout. Estos tres tipos de cerveza como ya explicamos en nuestro número anterior de “El Pregón Cervecero”, son estilos tradicionales del Reino Unido. Sin embargo para algunas ocasiones de nuestras ollas de cocción han salido otros tipos de cervezas que hacemos ocasionalmente, como la cerveza verde o la cerveza con chocolate, etc..
En esta oportunidad decidimos recrear y rescatar una versión de “Pale Ale” más robusta que nació en el siglo XIX, en el seno del imperio británico.
La traducción de “Pale Ale”, a nuestro idioma vernáculo, querría decir algo así como “Cerveza Inglesa Pálida” ¿Por qué pálida, si su color es mucho más cobrizo que las cervezas rubias tipo lager que conocemos en la argentina desde hace más de un siglo?
Bueno, es que los ingleses no las comparaban con esas cervezas cuando las catalogaban de pálidas, sino con sus oscuras stouts, porters y brown ales. La “Pale Ale” (PA) es una cerveza de fermentación de superficie como todas las típicas británicas. Por eso es una “Ale”. Tiene generalmente un porcentaje pequeño de maltas caramelo o cobrizas, de allí el color. No son cervezas de alta graduación alcohólica, lo normal para nosotros, más o menos el 4%. La “PA” es una cerveza algo más lupulada (más amarga) que las rubias industriales a las que estamos habituados por estas latitudes, de allí que se las conozca también como “Bitters” (amargas) Hasta aquí presentada a grandes rasgos el estilo “Pale Ale”.
¿Pero qué es la India Pale Ale (IPA)?
Como muchas cosas la IPA es algo que surgió de la necesidad. En el siglo XIX el imperio británico dominaba y sojuzgaba a la India, sin embargo, a veces, de las cosas malas y tristes surge algo bueno. Los británicos tenían en el referido país un nutrido ejército, gran cantidad de colonos, y los tripulantes de su armada surcando los mares, de allí nació la necesidad de consumir la cerveza a la que estaban acostumbrados en Inglaterra. Sin embargo surgió un problema, sus ALES se pudrían irremediablemente cuando los barcos afrontaban los climas cálidos y el viaje de varios meses a la India.
Por más que los barriles fueran colocados en las bodegas más frescas, que estaban bajo la línea de flotación, el calor y el movimiento afectaban a la cerveza; y esta se ponía agria. Este hecho era poco menos que una catástrofe nacional. Imaginen que el almirantazgo asignaba a cada marinero por día 1 galón UK (4,5 litros). La cerveza era la principal fuente de vitamina B, y esta evitaba el escorbuto. Aunque los marineros estaban más preocupados por la alegría que les producía la cerveza, y ante la ausencia de esta se libraban a los efluvios del ron y otras bebidas fuertes.
La solución vino cuando se comenzó a fabricar una ALE pálida con mayor cantidad de lúpulo y más alcohólica que resistía los embates del largo periplo. El lúpulo tiene propiedades antibacterianas pero también brinda al paladar acostumbrado un final seco y apetitoso. Esta nueva versión de “Pale Ale”, se denominó “India Pale Ale” y tenía una graduación alcohólica que rondaba el 7%. Desde entonces la IPA es producida por muchas cervecerías inglesas y algunas al rededor del mundo, incluso hay versiones estado unidenses que se denominan AIPA (American India Pale Ale)
El Viejo Hobbit se complace en presentar su primera IPA, si los habituales concurrentes a nuestra taberna medieval la aprueban, repetiremos la experiencia.

lunes, 23 de julio de 2007

Tapa de la Edición de Papel


Aquellos que tengan la oportunidad de estar Villa Gesell y visitar el viejo hobbit podrán llevarse un ejemplar de la edición de Papel de "El Pregón Cervecero". Es ta publicación es además distribuida en diferentes lugares de la mencionada ciudad.

Costillas de Cerdo a la Vogrig



Con esta receta homenajeamos a Lionel Vogrig, gran amigo y maestro cervecero a quien le debemos muchos secretos sobre el arte de hacer cerveza.

Costillas de Cerdo a la Vogrig
(con salsa de cerveza negra y guarnición de chudney y manzanas al curry)

Para 2 personas
Ingredientes para las costillas:
4 Costillas de Cerdo, 500 cm3 de una excelente cerveza stout o porter, 1 Cebolla, 1 Diente de ajo, 3 Cucharadas colmadas de Azúcar Negra, Sal y pimienta Gusto, 1 Cucharada de manteca, y 1 chorrito de aceite de oliva.

Preparación: Tomamos las costillas, las salamos y las ponemos a reposar durante varias horas en la heladera (desde el día anterior preferentemente) en un recipiente junto con la Stout o la Porter. Lo importante es dar con una cerveza negra de pura malta del tipo “Ale”, si es de El Viejo Hobbit mejor. Luego sacamos las costillas de la cerveza y las sellamos vuelta y vuelta en una sartén, las condimentamos, retiramos y reservamos. Colocamos el chorrito de aceite de oliva, la manteca y calentamos sin que se queme. A continuación incorporamos la cebolla y el ajo (convenientemente cortados) hasta que doren. Después agregamos el azúcar negra y las costillas, siempre vuelta y vuelta ¡Que no se pegue! Finalmente incorporamos la cerveza negra, (siempre revolviendo) dando cocción hasta que la salsa este algo espesa y que las costillas estén a punto.

Ingredientes para la Guarnición de Manzanas al Curry:
2 manzanas verdes, 2 cucharadas de manteca curry a gusto.

Preparación: Cortarmos las manzanas en cubos, las colocamos en una sartén en la que ya calentamos la manteca (sin quemarla). Las cocemos hasta que estén blandas con el Curry.
¿Y el Chudney? El Pregón cervecero es tirano con el espacio lo mejor va ser comprarlo en El Viejo Hobbit o esperar a que la brindemos en un próximo número.
Armamos los platos, ponemos velas en la mesa y disfrutamos de esta comida con una stout o una porter que ya tenemos preparada, fresca y espumosa en la heladera. ¡Bon apetit!